TRIBUNA LIBRE
"La posición de la consejera boicotea doblemente la Ley y actúa contra los intereses de los ciudadanos de la Comunidad, al dictado de los ideológicos del PP, que nunca ha creído en la Ley de la Dependencia, y el Gobierno regional, que ha ido a remolque en su implantación, ahora, sin embargo, es muy veloz en su desmantelamiento"
AMPARO MARZAL/ La Opinión
La ley de Atención a la Dependencia y de la Autonomía Personal ha sido uno de los grandes logros en materia social del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero. Como sabemos, supuso el reconocimiento de un derecho a los ciudadanos que les garantizaba apoyos externos en caso de precisar atención y ayuda para realizar las tareas imprescindibles en su vida diaria. Este apoyo, que realizaban las familias y más específicamente las mujeres, suponía un importantísimo avance social en nuestro país. Significaba también un alto coste, pero con la aportación de todas las Administraciones priorizaba ampliar la red de servicios sociales y alcanzar niveles de atención que algunos países europeos ya poseían. En 2006, fecha de la aprobación de la Ley, sólo el 6% de los ciudadanos que precisaban estas ayudas disponían de un servicio adecuado para atenderles en sus necesidades cotidianas. La Ley de Dependencia generalizaba el derecho de todos los ciudadanos españoles a esta atención, en fases sucesivas dependiendo de su grado de dependencia, y también de acuerdo con sus niveles de renta. Esta es la herencia recibida por el Gobierno de Rajoy.