lunes, 8 de agosto de 2011

El sistema de salud comienza a fallar por las ´importantes diferencias´ autonómicas

El CES aconseja una mayor coordinación entre administraciones y una cartera común de servicios
La opinión
ANA GARCÍA / La Opinión
 P. R. Cada día que pasa existen más desigualdades en el sistema público de salud español, pero todavía pueden ser corregidas con políticas sanitarias específicas. El Consejo Económico y Social (CES) acaba de publicar el informe Desarrollo autonómico, competitividad y cohesión social en el sistema sanitario, en el que se apuntan los fallos y las «importantes diferencias» que se advierten en la sanidad pública española y se aconseja una mayor colaboración entre administraciones.



«Hasta el momento no han sido satisfactorios los resultados del ejercicio de la función de coordinación que corresponde en exclusiva al ministerio de Sanidad», afirma.

¿Qué falla? El CES apunta varios asuntos. Para empezar, la falta de una planificación detallada de las transferencias, en las que predominó el enfoque económico y se ignoró la necesidad de articular un modelo de coordinación y cooperación. En general, no hay una cartera común de servicios básicos. La mamografía, por ejemplo, no es una prueba universal y hay autonomías en las que los médicos de Primaria no pueden pedirla; por otra parte, hay una amplia variedad de ofertas, dependiendo de las 17 comunidades que conforman el Estado español, más Ceuta y Melilla.

En Atención Primaria se observa «un estancamiento en relación con la mejora de los servicios médicos», y el CES cita algunos ejemplos: la falta de desarrollo de la enfermería comunitaria, la coordinación con la atención especializada, el impulso a la gestión clínica y las tareas burocráticas. Las diferencias llegan al punto de que, por ejemplo, en la Región de Murcia el ratio de tarjetas sanitarias por médico se sitúa en 1.470, mientras que Castilla y León está en 939 al contar con 2.379 médicos de familia frente a los 812 que hay en el Servicio Murciano de Salud (SMS), aunque también hay que tener en cuenta que Castilla y León tiene un mayor territorio y población. Pediatría es otro caso distinto, ya que el ratio es de 972 tarjetas por especialista en Murcia, por debajo de la media española, que es de 1.029.

En la atención especializada se observan «diferencias apreciables» entre autonomías. Hay comunidades como Cataluña, Navarra, País Vasco, Andalucía y Valencia –las primeras en recibir las transferencias– con prestaciones extraordinarias, mientras que otras no han ampliado su cartera.

Listas de espera
Las listas de espera siguen siendo un gran problema para el sistema, «siendo responsables del empeoramiento de la percepción y valoración de los ciudadanos». Según el Barómetro Sanitario de 2009, la mitad de los ciudadanos a los que se remitió a la consulta del especialista tuvieron que esperar entre uno y tres meses para ser atendidos; el 7,6% entre cuatro y cinco meses, y el 7% seis meses o más.

Sin embargo, el ámbito en el que mayores desigualdades existen es salud mental. «La necesidad de la efectiva implantación del plan estatal de atención a la salud mental, aprobado en 2006, sigue siendo patente», se dice. En lo que respecta al gasto, crece mucho en las partidas de personal y consumo intermedio, como tecnología, material y farmacia hospitalaria; sin embargo, se observa una desaceleración en las recetas farmacéuticas que, en opinión del CES, «responde a las medidas de racionalización que se han ido adoptando en los últimos años».