martes, 2 de diciembre de 2008

Las ventas de coches cayeron un 58% en los concesionarios de la Región de Murcia en noviembre

El sector da por seguro que 2008 será el peor año de la historia y advierte de que en sólo tres ejercicios el mercado ha perdido un 40% de su tamaño
JULIO DÍAZ DE ALDA COLPISA. MADRID/ La Verdad
El sector del automóvil cae cuesta abajo y sin frenos, lastrado por la crisis económica internacional, el repunte del paro, la dureza del acceso al crédito y el miedo de los ciudadanos a consumir.
La venta de turismos se desplomó en noviembre un 49,6% interanual -un 58% en la Región de Murcia-, y a falta de sólo un mes para terminar 2008 acumula un retroceso del 26%. Los fabricantes y vendedores se reconocen «desesperados», dan por hecho que este ejercicio será el peor de la historia y auguran que en 2009 «seguro que seguirá la sangría».
De hecho, el sector -que necesita como el oxígeno la puesta en marcha urgente del plan de apoyo anunciado por el Gobierno- reconoce que «entre 2007 y 2009, el mercado español perderá más de un 40% de su tamaño, lo que lo situará en niveles de hace tres lustros».
Para el próximo ejercicio, la patronal de los fabricantes (Anfac) calcula un desplome de la comercialización del 10% interanual, algo menos pesimista que la de vendedores e importadores de vehículos (Aniacam), que cifra el 'agujero' en el 15%. El director general de Anfac, Luis Valero, fue más que claro. «Los datos son malísimos y confirman los peores pronósticos», señaló.
En una crisis que se autoalimenta, la caída de las ventas y el menor pulso de la demanda arrastran a la baja la producción y minan el empleo en un sector vital para la economía (supone un 10% del Producto Interior Bruto) que da trabajo a decenas de miles de personas, tanto de forma directa como indirecta.
Los expedientes de regulación de empleo (ERE) y el temor sobre la supervivencia de las fábricas están a la orden del día. No en vano, entre enero y noviembre se han vendido casi 400.000 turismos menos que en 2007. Una cantidad de vehículos equivalente a la producción de una factoría española media con tres turnos de trabajadores, lo que da idea del peligro al que se enfrenta el sector.
Caída con truco
En noviembre, las compras de particulares y empresas no alquiladoras descendieron un 48% y las de rent-a-car, un 64,5%. Desplomes que se explican en parte por el elevado número de automatriculaciones que realizaron los concesionarios a finales de 2007.
Un movimiento que buscaba pagar menos impuestos por los coches más contaminantes, gravados desde el pasado 1 de enero con un tipo mucho más alto. Este condicionante se repetirá en diciembre, lo que ahondará aún más la crisis de la automoción.
Aniacam reconoce que la contención de la inflación y el descenso del euríbor, que se mantiene desde comienzos de octubre a la baja, podrían ayudar algo al sector. Pero, realista, la patronal se muestra convencida de que el poco dinero del que puedan disponer las familias se destinará al ahorro y no a la compra de coches.
La 'fotografía' por comunidades autónomas sólo deja perdedores. Así, el recorte de noviembre supera el 50% en Andalucía, Aragón, Baleares, Canarias, la Comunidad Valenciana o Murcia (58%).
En términos acumulados (once primeros meses), los peores datos son los que se registran en los dos archipiélagos, Murcia, las dos Castillas y La Rioja, muy por encima del 26% promedio.
La crisis parece dejar en peor lugar a los todoterreno. Coches hasta hace poco muy apreciados pero ahora en el disparadero. Tanto por su alto precio como por su nivel de emisiones de CO2. La comercialización de 'todocaminos' cayó en noviembre un 60%.
El condicionante del nivel contaminante no es baladí, sobre todo si se tiene en cuenta que el único segmento de automóviles cuyas ventas han crecido en 2008 ha sido el de turismos con emisiones a la atmósfera inferiores a 120 gramos de dióxido de carbono.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció el pasado jueves un plan de apoyo a la automoción -a desarrollar por el Ministerio de Industria antes de enero- de 800 millones de euros. Una tabla de salvación aún difusa que el sector exige se ponga en marcha cuanto antes.
«Una situación complicada»
«Mañana ya es tarde», apuntan fuentes de Anfac, que recuerdan que la patronal «lleva años reclamando reformas estructurales». Flexibilidad laboral para combatir el absentismo -uno de los grandes problemas de los fabricantes-, líneas de crédito blandas para las marcas y el acceso de sus financieras al fondo de activos de 50.000 millones abierto por el Ejecutivo a bancos y cajas son algunas de sus reivindicaciones más urgentes. Todas, trasladadas ya al propio jefe del Ejecutivo.
En la Región de Murcia, fuentes de la patronal del sector reconocieron que la situación «es más complicada que en el resto de España», aunque también matizaron que «dependiendo de las marcas y de los distribuidores, hay comportamientos distintos, por lo que generalizar la situación del sector del automóvil es muy comprometido».